lunes, 1 de febrero de 2010

Ejemplo de "Seguir Leyendo..."

...

Abro este post para felicitar a "nuestras"

Candela
s…


La abuela y la nieta.

Con todo el amor del mundo.

Besitos a las dos.



Quiero aprovechar para contar un poco de la historia de la aparición de la Virgen de la Candelaria de Tenerife, cuya visita en su día me impactó y tenemos pendiente hacer de nuevo, Dios mediante, cuando la peque sea consciente de ello. Y como estoy algo besucón, quiero mandar dos enormes besos a mis primas junto a las que conocí la isla.

Aparecida en Canarias: La Virgen de la Candelaria

No hay acuerdo sobre el año de la aparición, pero se dice que apareció en la desembocadura del barranco de Chimisay, en el municipio canario de Güímar, 95 años antes de la conquista de Tenerife, es decir sobre el 1400 (según algunas fuentes concretan en el 1391), siendo por tanto la primera aparición mariana de Canarias.

Según la leyenda relatada por Fray Alonso de Espinosa en 1594, que la oyó de boca de los propios guanches, iban dos pastores guanches a encerrar su ganado a las cuevas cuando notaron que éste se remolinaba y no quería entrar. Buscando la causa miraron hacia la desembocadura del Barranco de Chimisay y vieron sobre una peña, casi a la orilla del mar, la figura de una mujer que creyeron animada, con un niño en una mano y una vela en la otra. Como estaba prohibido a los hombres hablar o acercarse a las mujeres en despoblado, le hicieron señas para que se retirase a fin de que pudiese pasar el ganado. Pero como la figura no hiciera caso, agarró una piedra para arrojársela y al levantar el brazo, éste se le quedó rígido y sin movimiento. El otro pastor le amenazó con su cuchillo de pedernal, pero en lugar de dañarla, quedó herido el mismo. Asustados, huyeron los dos pastores a Chinguaro, la cueva-palacio del mencey (rey) Acaymo, para referirle lo acontecido. El mencey acudió con sus consejeros. Ella no respondía pero nadie se atrevía a tocarla. El mencey decidió que fuesen los mismos dos pastores ya heridos quienes la recogieran para llevarla al palacio. Ellos, al contacto con la imagen, quedaron sanados, las explosiones de júbilo no se hicieron esperar. El mencey comprendió que aquella mujer con un niño en brazos era cosa sobrenatural. El mismo rey entonces quiso llevarla en sus brazos, pero después de un trecho, por el peso, necesitó pedir socorro. Es así que en lugar de la aparición hay hoy día una cruz y en el lugar donde el mencey pidió socorro, un santuario a Nra. Señora del Socorro (playa del socorro). El agradecimiento y piedad de Acaymo le inspiran colocar en su propia habitación y sobre rústico altar de piedra cubierta de pieles gamuzadas a la venerada imagen, venida para alumbrar en la fe de su Divino Hijo a los guanches aún paganos.
La Señora vino acompañada con señalados beneficios, como fueron exuberantes cosechas, fecundidad extraordinaria en el ganado, curación de muchas enfermedades y cesación de epidemias que asolaban los distintos territorios de la isla.

Más tarde un joven llamado Antón, que había sido tomado como esclavo por los castellanos y había logrado escapar y regresar a su isla, reconoció en la imagen milagrosa a la Virgen María. Él, habiendo sido bautizado le relató al mencey y a su corte la fe cristiana que él profesaba, llegandose a conocer a la Virgen María como "La Madre del sustentador del cielo y tierra" (Guanche: Axmayex Guayaxerach Achoron Achaman o Chaxiraxi) y la trasladaron a la Cueva de Achbinico (detrás de la actual Basílica de Candelaria) para veneración pública

Otra versión es la que relata don José Rodríguez Moure, en la que en un lejano atardecer dos pastores conducen un rebaño de cabras en las costas de Güímar y al torcer una curva del camino, cerca de la desembocadura del barranco de Chinguaro descubrió, uno de ellos, "una mujercita con un niño al brazo derecho y con vestidos distintos a los que usaban las mujeres de la tierra, de pie sobre una roca lo miraba con fijeza". El hallazgo posiblemente quedaba explicado en que ya desde antes de la conquista, el archipiélago Canario era visitado por europeos en expediciones de reconocimiento o en razias de esclavos, pero también eran visitadas por religiosos que pretendían llevar a cabo una labor evangelizadora antes de que se produjera la conquista y anexión política de las islas; de este modo en el siglo XIV se formó un breve obispado en Telde, Gran Canaria. Parece pues que la imagen de la Virgen de Candelaria sería llevada a Tenerife por frailes mallorquines, los cuales probablemente se habrían establecido por un tiempo en la isla introduciendo elementos de la religión cristiana entre los guanches, produciéndose un sincretismo religioso. La Vírgen de Candelaria quizás hubiera sido identificada con el sol (Magec), deidad de los guanches. También se la identificó con Chaxiraxi, la madre de los dioses que adoraban los aborígenes.

Posteriormente, la imagen fue robada por los españoles pero devuelta tras una peste que ellos atribuyeron al robo sacrílego. Más tarde, cuando los españoles conquistaron la isla, la devoción ya estaba allí arraigada. En 1526 se edificó el santuario por los muchos prodigios que Dios obraba por Nuestra Señora de la Candelaria.

En la noche del seis al siete de noviembre de 1.826, se produjo un temporal que ocasionó numerosos destrozos, arrasando el castillo de San Pedro y arrastrando al mar la imagen de la Virgen, la ermita y parte del convento.

Después de una búsqueda infructuosa se decidió encargar una nueva talla que sustituyera a la desaparecida. Dado el valor religioso de la Virgen de Candelaria, los frailes encargaron al escultor orotavense Fernando Estévez (1788-1845), calificado como "el mejor imaginero tinerfeño" una nueva imagen. Sus cualidades artísticas y el reconocimiento del sentir del pueblo hacia la Patrona de Canarias le hicieron concebir una imagen ligeramente distinta, original, perfecta dentro del estílo neoclásico (con formas realistas y barrocas). Empezó a hacerla en agosto de 1827.

La actual imagen fue restaurada en 1972 por el escultor orotavense Ezequiel de León. Su trabajo consistió en hacer un cuerpo de brazos fijos -en los que insertó las manos de Estévez- tallado en madera de cedro y adaptando la cabeza de la Virgen convenientemente encolada a éste; también policromó e historió la túnica con los típicos letreros que tenía la imagen desaparecida. Asimismo, realizó un impresionante trabajo de restauración (carcoma, brazos totalmente desarmados,...). Se encuentra en la actualidad en el camarín de la Basílica de Nuestra Señora de la Candelaria, en el municipio de Candelaria en Tenerife.

Son tantos los favores que la Virgen de la Candelaria alcanzó para sus devotos en la tierra y en el mar que testigos de ello son las historias repletas de milagros y la multitud de ex votos que ha ido acumulando la piedad de los fieles y que guardan en el santuario los Padres Dominicos, custodios y capellanes de la Patrona.

Fue declarada Patrona Principal del Archipiélago canario por Decreto de la Sagrada Congregación de Ritos el día 12 de diciembre de 1867.

Fue coronada canónicamente el 13 de octubre de 1889.

SaluD




Fuentes: Wikipedia. Mercaba.org

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